Abstract
El repentino estallido de la pandemia de COVID-19 afectó a la vida cotidiana de las personas en todo el mundo. Este artículo utilizó datos semanales de dos capitales sudamericanas, Asunción y la Ciudad de Buenos Aires, entre 2016 y la primera cuarentena total en 2020 para evaluar el impacto directo de las políticas públicas, como el distanciamiento social y las órdenes de no salir de casa, en la delincuencia callejera. Para prever la delincuencia en años anteriores se utilizaron modelos de medias móviles integradas autorregresivas estacionales (SARIMA). Se utilizaron predicciones contrafactuales de estos modelos para comparar las frecuencias previstas y las reales. Los resultados muestran que la delincuencia callejera ha experimentado reducciones significativas de dos dígitos. Aunque con reducciones significativas, los resultados para Asunción son volátiles y no estables, mientras los resultados para Buenos Aires se destacan por su rápido y estable descenso de la delincuencia callejera. El resultado puede atribuirse a una mayor obediencia a las normas durante la cuarentena total, en combinación con un mejor abastecimiento de las necesidades básicas. Cabe suponer que las causas de la delincuencia callejera no han cambiado.
